domingo, julio 16, 2006

Redes sociales y la producción científica


En la actualidad, uno de los principales objetivos de las universidades mexicanas es el incremento en el volumen y calidad de su producción científica, y para esto se han definido una serie de políticas orientadas a 1) la formación y consolidación de grupos de investigación (llamados Cuerpos Académicos CA) y 2) la generación del conocimiento en red (redes de CA). Se han definido algunos estándares de productividad para determinar el nivel de consolidación de los CA´s (en formación, en consolidación, y consolidado) y se cuenta con el primer padrón de CA´s, los cuales empezarán a recibir apoyos para el desarrollo de actividades de investigación conjuntas (ver PROMEP). La idea es interesante e inédita, ya que no se busca el desarrollo de proyectos de investigación ni del nivel académico de las plantillas académicas, sino de grupos que generen productos académicos de calidad. Este programa, que se presume transexenal (su continuidad, no depende de quien sea el próximo presidente de México), asume que el desarrollo de la investigación de alto nivel, está relacionado con el desarrollo y estructuración de grupos de investigación de excelencia. Para determinar el grado de consolidación de los CA´s interviene no sólo el “nivel de habilitación” (porcentaje de doctores y pertenencia al S.N.I) y el nivel de productividad del grupo, sino la proporción de (interacciones) publicaciones científicas firmadas por al menos dos miembros del grupo.

Dado que con todo lo anterior, lo que se busca es potenciar el desarrollo de grupos de investigación y de las interacciones de sus miembros (publicaciones conjuntas), el análisis de redes sociales (ARS), se presenta como una herramienta importante que aunque no ha sido empleada para evaluar a los CA´s en su conformación, podría ser de gran utilidad en el análisis de las perspectivas de desarrollo de los sistemas universitarios de investigación y de la planificación y evaluación de los CA´s. El ARS nos permite analizar la red individualmente como en su conjunto para conocer el grado de conectividad de la propia red, individuos con mayor o menor número de interacciones e intermediación de algunos individuos entre miembros o subgrupos de la red. Para este caso, dos investigadores interactúan si ellos han sido co-autores de un producto científico, y las redes explícitas de dichas interacciones permiten analizar la estructura y funcionamiento de los mecanismos de colaboración en la producción científica.

Un buen ejemplo de la aplicación del ARS en el estudio de redes de coautorías o colaboración científica está dado por los trabajos de Newman (2001a,b, 2004) en los cuales encuentra de manera recurrente en los áreas del conocimiento estudiadas, la formación de componentes gigantes que pueden agrupar más del 50% de los autores. Al parecer es bastante recurrente la formación de grupos o componentes en torno a autores o nodos que parecen vertebrar dichas redes. Después de entender como se estructuran y funcionan las redes científicas de cualquier disciplina y/o institución a través del ARS, a nadie le quedarían muchas dudas de cómo y a través de cual investigador (en el esquema al inicio) canalizar apoyos para lograr maximizar la producción científica y el desarrollo de la red. Ésta, entre otras muchas, podría ser una utilidad del ARS en los sitemas de investigación universitarios.

Como una introducción al tema se recomienda visitar este link

Referencias

Newman (2001a).

Newman (2001b).

Newman (2004).


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