jueves, agosto 31, 2006

De tsunamis, manglares y ciencia


El tsunami que a finales de 2004 golpeó varios países de Asia y África, dejó un saldo de más de doscientos mil personas muertas y a más de 2 millones sin hogar, y se estiman pérdidas por 6 billones de dólares. Los pronósticos de recuperación de muchas regiones afectadas son muy sombríos, y las conclusiones obtenidas hasta la fecha no parecen suficientes como para hacernos suponer un avance significativo en el manejo y control de riesgos para esa y otras regiones vulnerables a los tsunamis en el resto del mundo. -Digo esto, conciente de la instalación y exitoso funcionamiento de la red de monitoreo de tsunamis en esa región, ya que si bien, esta red de alerta es muy importante pero no suficiente-

En noviembre de 2005 apareció publicado en la revista Estuarine Coastal & Shelf Science un trabajo que me llamó la atención porque hablaba de la importancia del manglar como defensa ante tsunamis, y más aún porque me pareció un poco macabro el uso de algunas variables utilizadas en el análisis. Habrá que decir que este tipo de análisis resultan imprescindibles una vez suceden estas catástrofes, y aunque no han sido pocos los trabajos que apuntan a destacar la importancia de la cubierta vegetal costera contra las intrusiones marinas, de manera sorpresiva dió lugar a una saga de réplica-contrarréplica que bien vale la pena analizar porque se expone de manera simple y clara (entre otras cosas) el proceso de generación del conocimiento científico.

El trabajo mencionado analiza información proveniente de una pequeña línea costera en la India en la cual se localizan 18 poblados de pescadores, un complejo estuarino y dos formaciones de manglar. La base de datos con la que realizan el análisis considera características de los poblados como distancia del mar y elevación (snm), vegetación y número de muertes humanas (hombres, mujeres, niños) con las que se elaboró un índice de perdidas materiales y humanas per/cápita/localidad. Los autores (Kathiresan & Rajendran, 2005) realizarón un análisis estadístico por demás sencillo y concluyeron que la presencia de manglar ayuda a mitigar los efectos del tsunami y se relaciona de manera inversa con las perdidas humanas y materiales. Los resultados también indican que la elevación y la distancia a la que se ubican los poblados también influyen; mas alto y más distante de la costa, menos pérdidas. Incluso se llega a recomendar a las especies de Rizophora como la mejor barrera vegetal y a sugerir la distancia mínima de 1 km entre la playa y las poblaciones humana.

Kerr, Baird y Campbell (2006) publicaron en la misma revista (ECSS) una réplica al trabajo anterior, en el que argumentan lo siguiente: 1) las ecuaciones de regresión lineal simple que emplearon para relacionar los rasgos fisiográficos costeros con la perdida de vidas estuvo mal planteado, 2) los datos no presentaban una distribución normal y por ende requerían una transformación, 3) errores al no poder establecer con claridad relaciones de covariación entre las variables independientes, y 4) autocorrelación de las variables entre los sitios o poblados. Por tal motivo, reanalizan los datos y los resultados conducen a conclusiones diferentes. La aparente asociación entre la vegetación y la mortalidad, es debida a un efecto enmascarado, y no es la vegetación sino la elevación y la distancia los factores que más logran evitar las pérdidas humanas. Los autores no dudan de que la vegetación no pueda en general mitigar el daño de un tsunami, pero debe evitarse sobreestimar su capacidad protectora y crear falsas expectativas de seguridad.

Finalmente, Vermaat y Thampanya (2006), se han sumado a la discusión y reanalizaron los mismos datos. Difieren de los anteriores autores (Kerr et al., 2006) en la necesidad de transformar los datos y en los supuestos de autocorrelación de las variables espaciales. Coinciden con la necesidad de discriminar efectos y emplean una ANOVA utilizando a la distancia y la elevación de los poblados como covariables. Los resultados indican que la pérdida de vidas y daños materiales fue mayor en los poblados que no contaban con barreras de manglar, esto por encima del efecto de la distancia y la elevación. Por supuesto también se demuestra el peso que la distancia y la elevación tienen en la mortalidad y pérdidas materiales.

Podemos observar como diferencias en los análisis estadísticos empleados, nos llevan a resultados diferentes y contradictorios, aún a pesar de analizar los mismos datos. Los primeros autores (Kathiresan & Rajendran, 2005), utilizaron un análisis demasiado sencillo (regresión lineal simple), Kerr et al. (2006) en su réplica emplea un regresión múltiple (steepwise), y finalmente Vermaat y Thampanya (2006), analizaron la covarianza. Nadie duda (o casi nadie) de que el manglar, constituya una barrera inestimable para defenderse en caso de tsunamis y oleajes producidos por huracanes, al igual que la ubicación de los poblados (distancia y elevación). Sin embargo aspectos como la pendiente y otros rasgos topográficos en la conformación de la planicie costera también juegan un papel importante, y estos rasgos varían para cada localidad. La hora del día a la que suceden estos siniestros, determinan la ubicación de la población humana, ya que no es lo mismo que los tome dormidos o por la mañana cuando la gente ha salido y probablemente se encuentren dispersos y alejados de sus casas. La posibilidad de llegar a conclusiones más confiables, está determinada por la capacidad de integrar bases de datos más completas y rigurosas. Hay que recordar que estos análisis se realizan en una extensión de costa de tan sólo 25 km, y que el tsunami afectó decenas de miles de km de línea costera Por supuesto las condiciones socioeconómicas de los sitios donde suceden estas desgracias condicionan esa capacidad de generar y procesar información que a la postre podría ser determinante en la prevención y manejo de riesgos. Por las dudas, en muchas regiones de la India y del sudeste asiático han comenzado con ambiciosos programas de reforestación de sus manglares.

miércoles, agosto 30, 2006



A unas horas de experimentar el paso del huracan John, el SMN nos presenta una imagen curiosa (por decir algo) donde tres "formaciones tropicales" se pueden observar. En el Pacífico, el huracan John y la tormenta tropical Kristy y en el Atlantico, la tormenta Ernesto pasando por el sur de la Florida.


miércoles, agosto 23, 2006

Campaña por la ciencia

Me parece muy conveniente destacar un par de iniciativas encaminadas a ponderar el papel de la ciencia y el pensamiento científico en la sociedad, ahora que los fantasmas del oscurantismo (aquí, aquí, aquí) , la intransigencia, la cerrazón y la
estupidez, parecen campar a sus anchas en México.

La primera de ellas se llama SupportOurScience y busca con la venta de un crespón formando una doble hélice, hacerse de fondos y difundir su lema: Fighting for Science in de Public Mind.

La segunda es la llamada I belive in science:
The Tree of Life design celebrates the theory of evolution and was created to give a voice to those who favor traditional biology and oppose the growing American support of various forms of creationism.

Explosión de medusas


Este verano abundaron las noticias provenientes de todas partes del mundo a cerca del crecimiento explosivo de poblaciones de medusas en zonas costeras. A pesar de que la abundancia de estas poblaciones sufre fuertes fluctuaciones con un marcado caracter estacional, el órden de magnitud en el crecimiento en los últimos años de sus poblaciones fue lo que llamó la atención mundial. Casos como el del Mediterraneo, las costas de Namibia y otros sitios más, ejemplifican el fenómeno que tampoco es nuevo, pero que a últimas fechas se ha intensificado. El crecimiento anómalo de las poblaciones de medusas está asociado con perturbaciones de origen antrópico como sobrepesca, y descargas urbanas, agrícolas, acuicolas y desaladoras, entre otras. Sin embargo, los expertos aún no se ponen de acuerdo en los factores que lo ocasionan, y mientras algunos sostienen que es debido a la sobrepesca otros aseguran que es debido al "regime change". Para muchos esto podría estar evidenciando los primeros efectos en el ambiente marino del cambio global, la verdad es que probar esto último no será facil a esa escala, pero las evidencias de cambios fuertes en las pautas marinas costeras y las crecientes perturbaciones de origen humano a escala regional, nos deben llevar a plantearnos este asunto como prioridad de investigación y gestión ambiental.

viernes, agosto 18, 2006

El Niño, ya toca

A pesar de no tener una periodicidad definida, El Niño podría presentarse en cualquier momento. De hecho para muchos resulta extraño que no se haya presentado antes. Según informes recientes, existen envidencias de condiciones ambientales propicias para la formación de un nuevo evento El Niño a finales de 2006 y principios de 2007 (ojo, debe ser considerado como un pronóstico, eh?).

jueves, agosto 17, 2006

¿que podría cambiar nuestra percepción de la naturaleza?


Hace unos días leí una nota en la que Eduardo Punset relata una anécdota de la desilusión que causaba a los visitantes de un parque de Disney en Orlando Florida, el hecho de que "los animales no eran suficientemente realistas, porque comparaban los animales biológicos con los robots animales de Disney World. ¡Los cocodrilos biológicos simplemente se tumbaban al sol sin moverse demasiado!". Curiosamente esos comentarios se escucha frecuentementemente en muchos zoologicos y acuarios del mundo, principalmente emitidos por menores (impresión compartida por quienes además de observar a los organismos en exhibición, observamos a los visitantes). Según Punset "la pregunta sobre cuál es el criterio de referencia en esta cultura de la simulación es muy real, porque los niños que al crecer ven la simulación primero, tienden a utilizar la simulación, no la biología, como criterio de referencia". (Tranquilos, la culpa no es de los videojuegos). La idea de que como sociedad estemos sufriendo una transposición de planos entre lo virtual y lo real, entre lo vivo y lo inerte, no deja de ser preocupante ante un "cambio en el concepto de los vínculos afectivos". Bueno, pues en esa estaba, cuando en el blog de Resilence Science apareció un artículo en el cual reseñan un trabajo publicado en el Journal of Environemental Management (2006 80(4):387-393), en el cual relacionan la declinación del interés por la naturaleza, con el crecimiento de los medios electrónicos de entretenimiento (tranquilos, tampoco los videojuegos tienen la culpa, al menos no toda). El trabajo que tiene una buena carga de análisis estadístico, analiza la relación entre la afluencia de visitantes a un importante parque natural de Estados Unidos, con una serie amplia de variables las cuales podrían influir en los flujos de visitantes (precio del petroleo, videojuegos, internet, etc). La conclusión principal sería que existen cambios en la apreciación de la naturaleza y el crecimiento de una tendencia general hacia el sedentarismo el cual involucra medios electrónicos (videofilia).
Lo facil sería cargar contra internet, los videojuegos, y la tecnología en general, pero en el fondo el asunto es más complicado y tiene que ver más con nuestros patrones de consumo, con aspectos sociales que determinan la manera en que nos interrelacionamos, y con una serie de valores ( o ausencia de) que podrían estarse sustituyendo.
... con el ordenador o el robot puedes estar solo, pero nunca tienes que sentirte solo; puedes obtener la gratificación de cierto tipo de amistad sin las exigencias de la verdadera intimidad (E. Punset).

This page is powered by Blogger. Isn't yours?